La materia orgánica y sus beneficios para el suelo

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Factores como la industrialización, el crecimiento demográfico, la urbanización y los cambios en el clima, han generado un constante deterioro en el suelo, impactando en la producción agrícola. No obstante, el uso de la materia orgánica ha permitido restaurar la fertilidad de los campos y restablecer su rendimiento de cultivo. Ahora bien, ¿qué es la materia orgánica y cuáles son sus beneficios?

¿Qué es la materia orgánica?

Es el nombre que recibe el grupo de residuos vegetales y/o animales de toda clase que, al exponerse ante un proceso de descomposición y transformación por la influencia de microorganismos (bacterias, hongos y algas, por ejemplo), dan como resultado sustancias nutritivas. Estas sustancias, a su vez, al entrar en contacto con el suelo facilitan el crecimiento y desarrollo de las plantas y productos agrícolas.

Tipos de materia orgánica

Natural del suelo: en el suelo existe materia orgánica en su forma natural, que yace descompuesta desde hace mucho tiempo. Aunque se encuentre debilitada en cuanto a sus nutrientes, favorece a la estructura y capacidad del suelo para mantener la humedad, beneficiando por extensión a las plantas y sus productos.

Descomposición natural: las plantas, animales y otros seres vivientes del planeta se descomponen progresivamente luego de su muerte, retornando al suelo para así convertirse en nuevos nutrientes para los organismos. Además, los desperdicios domésticos frescos y excremento de animales atraviesan un proceso biológico con ayuda de microorganismos para convertirse en materia orgánica.

Productos naturales: en vista de la creciente problemática ante la degradación de los suelos, se han agrupado sustancias y/o elementos para producir nutrientes húmicos que contribuyan al desarrollo y fertilidad del suelo. Un ejemplo en el mercado es el Humi[K] (ácido húmico 100% soluble) cuyas propiedades mejoran la estructura de los terrenos y generan una serie de beneficios que incrementan la calidad del producto agrícola.

¿Cómo se obtiene la materia orgánica?

Los métodos más comunes para lograr materia orgánica son a través del compost, el cual se obtiene por la agrupación de residuos de café, caña y también por el uso de excrementos de caballo, ganado, aves y cerdos. 

Otro método conocido es el lombricompost, el cual se origina por la acción combinada de lombrices y microorganismos, teniendo como resultado el humus de lombriz, el cual provee un gran número de nutrientes para enriquecer el suelo.

Los beneficios para el suelo

Rasgos físicos: mejora la estructura, incrementa la porosidad, disminuye la acción negativa que produce el paso de maquinarias, mejora la conductividad de humedad, influye en la reducción de degradación por la erosión y fomenta el mantenimiento de temperaturas estables.

Rasgos químicos: mantiene la presencia de nitrógeno, facilita la nutrición de fósforo, así como también de micronutrientes (hierro, manganeso, zinc y cobre), fortalece el intercambio catiónico, agiliza la absorción de nutrientes por su acidificación, además de la absorción de moléculas de agua gracias a la existencia de carboxílicos, hidroxílicos, aminoácidos, amídicos, cetónicos y aldehídicos.

Rasgos biológicos: impulsa el desarrollo y labor de los microorganismos del suelo, estimula la presencia de lombrices y demás organismos que favorecen a la superficie, previenen la existencia de microorganismos patógenos dañinos para el hombre, facilita la actividad enzimática para promover la disponibilidad nutritiva. Además de favorecer nitrógeno, fosfobulizadores, hongos vesículos-arbusculares y agentes de control biológicos.

Sea que se aplique en su forma natural o por medio de eficientes productos como el Humi[K] y otros disponibles en el mercado, la materia orgánica mejora la estructura de los suelos, incrementa la porosidad y permite cosechar productos agrícolas saludables y de alta calidad.

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